EFEMÉRIDES SÍSMICAS: TERREMOTO DE IQUIQUE 2014


El 1 de abril de 2014, a las 20:46 hrs., un terremoto magnitud 8.2 Mw, con coordenadas hipocentrales -19.5 Latitud, -70.9 Longitud y 38.9 km de profundidad (73 km al oeste de Pisagua), sacudió el norte grande de Chile.

Este terremoto es parte de la sismicidad normal de la zona de subducción chilena, fue un sismo generado por una falla inversa interplaca, en el contacto de Nazca con Sudamérica, generando un maremoto. Este sismo fue percibido fuertemente en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta y también en el sur de Perú y parte de Bolivia.

“Una de las principales características de este evento fue la gran actividad precursora que ocurrió en la zona epicentral, destacándose un sismo de magnitud 6.7, ocurrido el 16 de marzo (15 días antes). También hubo actividad sísmica en la zona durante enero de 2014 y julio‐agosto de 2013”, indica Sergio Barrientos, Director del Centro Sismológico Nacional.

Tabla sismos OK iquiqueLa tabla muestra parte de la actividad sísmica precursora al terremoto. Sismos con magnitud superior a 5 desde el 16 al 31 de marzo de 2014.

La réplica principal tuvo una magnitud 7.6, y se produjo dos días después, inmediatamente al sur de la zona de ruptura asociada el terremoto. Actualmente se sigue registrando actividad sísmica en la región.

Hasta ese momento, la sismicidad histórica hacía probable la ocurrencia de un megaterremoto en el norte grande de Chile, pues esa zona no era afectada por un gran sismo desde 1877, dejando una brecha de 137 años. Sin embargo, el terremoto del 1 de abril de 2014 no fue el gran evento esperado, ya que no toda la región acoplada se activó en esta ocasión.

Según Mario Pardo, subdirector del Centro Sismológico Nacional, “el sismo de 8,2 no logró liberar toda la energía que se proyectaba, ya que generó una ruptura de 200 kilómetros de longitud en lugar de la ruptura esperada de 600 kilómetros. Además, la placa de Nazca se desplazó 6,5 metros bajo la placa Sudamericana, en lugar de los 9 metros que se proyectaban. Esto hace probable la ocurrencia de nuevos sismos de gran magnitud en las zonas adyacentes a este terremoto”.

Los sismólogos explican que las zonas que aún están acopladas se extienden desde Ilo (Perú) hasta Cuya por el norte de la ruptura que produjo el terremoto del 1 de abril de 2014, y de Punta Patache a Tocopilla por el sur. Ambas zonas poseen longitudes similares por lo tanto se espera que generen sismos de aproximadamente el mismo tamaño que el de Iquique.Iquique OK

En estos perfiles los círculos representan la sismicidad. La imagen de la izquierda corresponde a marzo y allí en amarillo se puede puede apreciar la sismicidad previa al terremoto; al centro el terremoto y sus réplicas durante  el mes de abril; y en el perfil derecho las réplicas del mes de mayo. Los círculos rojos corresponden a sismicidad profunda en la zona cordillerana que es independiente.

Importantes investigaciones

Otra característica destacable de este sismo es que, producto de que se esperaba la ocurrencia de un gran evento en el norte, se contaba con un buen número de instrumentos instalados en la zona para el monitoreo permanente de sus sismicidad, tanto del CSN como de centros de investigación de Alemania-Francia-USA, por lo que ha sido uno de los terremotos de los que se ha obtenido mejores datos. Estos datos, que son compartidos públicamente por el CSN, dieron pie a un amplio número de publicaciones científicas que ayudan a entender mejor este fenómeno.

Estas investigaciones analizan en profundidad el terremoto de 2014, abordando sus características, entre ellas el por qué se produjo la ruptura gradual de una zona altamente acoplada de la placa (brecha sísmica), mientras que otras se refieren al potencial sísmico en la zona norte de Chile tras este evento, identificando las zonas de peligro restantes. Dos importantes trabajos al respecto fueron publicados en la revista científica Nature. En ambas investigaciones participaron integrantes del CSN.

En tanto, otra interesante investigación plantea que los montes submarinos ubicados en la Placa de Nazca, en la zona de contacto, actuaron como inhibidores de la magnitud del terremoto de Iquique, ya que al disminuir la tensión evitaron un sismo de magnitud 9 como se esperaba. Los montes habrían actuado como clavos que dificultaron el desplazamiento entre las placas, esto no ocurriría de igual forma en las zonas con contacto interplaca más homogéneo. Este trabajo fue, liderado por Jacob Geersen del Helmholtz Centre for Ocean Research Kiel, y también fue publicado en Nature.