Profesionales del CSN publican importante artículo de investigación para el estudio de terremotos

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Los investigadores del Centro Sismológico Nacional (CSN) de la Universidad de Chile, Pablo Koch y Sebastián Riquelme, forman parte de un equipo de investigadores que, en conjunto con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), trabajan en una herramienta de código abierto para analizar terremotos.

La investigación sobre WISP (Wavelet Inversion for SliP), herramienta que marca un importante avance en la forma en que se estudian los terremotos, fue publicada en la prestigiosa revista Seismological Research Letters y propone una nueva metodología para modelar cómo se libera la energía durante un terremoto.

Este enfoque permite reconstruir con mayor detalle el comportamiento de las fallas, aportando información clave para la comprensión de los sismos y sus efectos.

“Este tipo de herramientas se basa en modelos de falla finita, que permiten estimar cómo se desplaza una falla durante un evento sísmico. Estos modelos son fundamentales para evaluar impactos, mejorar la respuesta ante emergencias y avanzar en el conocimiento de fenómenos asociados como tsunamis o la intensidad del movimiento del suelo”, señaló Sebastián Riquelme, jefe de Operaciones del Centro Sismológico Nacional.

Sebastián Riquelme

Según explicó, el software WISP destaca por su carácter abierto, lo que permite que investigadores de todo el mundo puedan utilizarlo, revisarlo y mejorarlo. Gracias al uso de técnicas avanzadas de análisis de datos, esta herramienta facilita la obtención de resultados más precisos sobre la evolución espacial y temporal de los terremotos.

En este contexto, el investigador del CSN, Pablo Koch, destacó el valor de esta iniciativa y su impacto en la comunidad científica. “Lo más importante es que WISP funciona en tiempo real. Es el estado del arte en términos de modelamiento de terremotos en tiempo real porque incorpora acelerómetros, GNSS en su versión de vector y  de forma de onda (desplazamiento), sismómetros y, al cabo de un tiempo, puede incorporar INSAR, que son imagenes satelitales pre y post terremoto”.

Agregó que “WISP contribuye a mejorar la comprensión de los terremotos porque permite reconstruir la evolución espacial y temporal del deslizamiento sobre la falla, entregando una imagen más detallada de cómo se desarrolla la ruptura sísmica. A diferencia de aproximaciones más simples, que pueden caracterizar un terremoto principalmente mediante su localización, magnitud y mecanismo focal, los modelos de falla finita permiten estimar qué zonas de la falla se desplazaron más, cómo avanzó la ruptura en el tiempo y cuál fue la duración del proceso”.

De esta forma, la información generada por WISP resulta clave para estudiar terremotos complejos, evaluar sus posibles impactos y comprender de mejor forma fenómenos asociados como tsunamis, deslizamientos, licuefacción o la distribución del movimiento fuerte del suelo.

Todo esto, considerando que WISP tiene la ventaja de ser una herramienta de código abierto, lo que permite que la comunidad científica pueda utilizarla, revisarla, reproducir sus resultados y contribuir a su mejora. La herramienta permite integrar distintos tipos de observaciones, incluyendo ondas sísmicas telesísmicas, registros de movimiento fuerte, datos GNSS estáticos y dinámicos, e imágenes satelitales como InSAR, lo que mejora la capacidad de caracterizar terremotos desde distintas fuentes de información.

El trabajo conjunto realizado entre los profesionales del CSN y sus pares del USGS de Estados Unidos, significa un tremendo aporte para el desarrollo de herramientas sismológicas en nuestro país, lo que fue destacado por el jefe de Operaciones del Centro Sismológico Nacional, Sebastián Riquelme.

“Para el CSN participar en el desarrollo de herramientas junto al USGS representa la consolidación de una colaboración científica y operacional de largo plazo. Esta colaboración comenzó hace aproximadamente 15 años, inicialmente con Harley Benz y Gavin Hayes, ambos del USGS. Si bien Harley Benz se encuentra actualmente retirado y Gavin Hayes desempeña otras funciones dentro del USGS, junto a ellos se inició este proyecto específico en 2015, orientado al desarrollo y uso operacional de modelos de falla finita para caracterizar grandes terremotos. Posteriormente se incorporaron al trabajo Pablo Koch, Dara Goldberg y, finalmente, Diego Melgar, fortaleciendo el componente científico y técnico del desarrollo”, señaló.

Consultado sobre el propósito de esta colaboración, explicó que busca “avanzar hacia la incorporación de los modelos de falla finita como parte de los catálogos operacionales de ambos centros, de manera que el modelamiento de terremotos deje de ser únicamente una herramienta de investigación posterior al evento y pase a formar parte de los productos estándar utilizados para caracterizar grandes sismos. El objetivo es que las fallas finitas se transformen progresivamente en una norma dentro del análisis sismológico operacional”.

De esta forma, para Chile resulta fundamental contar con herramientas abiertas, modernas y validadas internacionalmente, que permitan mejorar la caracterización de estos eventos, comprender mejor cómo se propaga la ruptura, qué sectores de la falla concentran mayor deslizamiento y cómo esa información puede aportar al análisis de impactos asociados, como tsunamis y movimiento fuerte del suelo.

Además, esta colaboración posiciona al CSN no solo como usuario de herramientas internacionales, sino como un actor que contribuye activamente a su desarrollo, lo que fortalece la capacidad nacional para estudiar terremotos, mejora la interoperabilidad con centros de referencia mundial como el USGS y avanzar hacia productos operacionales más completos para la evaluación rápida de grandes eventos sísmicos en Chile.